Subir a la nieve con los más pequeños suele generar la misma duda en todos los padres: ¿podremos esquiar tranquilos mientras ellos se lo pasan en grande? La respuesta es un sí rotundo.
Sierra Nevada es una de las estaciones más amigables del sur de Europa para viajar en familia, siempre que conozcas los recursos clave para organizarte sin estrés.
1. Los más peques (0 a 6 años): guardería y primeros pasos en la nieve
No tienes por qué renunciar a tu jornada de esquí si viajas con bebés o niños pequeños:
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Guardería infantil en Pradollano: situada en la zona baja de la estación, acoge a niños de hasta 6 años con el mismo horario de apertura y cierre de las pistas. Cuenta con cuidadores profesionales e instalaciones adaptadas para que jueguen resguardados del frío. Aviso importante: las plazas diarias son muy limitadas, por lo que es imprescindible reservar con bastante antelación para no quedarte sin hueco.
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Fórmula mixta de escuelas (nieve + juegos): varias escuelas de esquí ofrecen programas especiales para los que pisan la nieve por primera vez. Combinan un par de horas de iniciación adaptada con monitores especializados y el resto de la jornada con talleres lúdicos y juegos a cubierto.
2. Niños y adolescentes: clubes de esquí para hacer amigos
Si tus hijos ya tienen edad para esquiar pero tú buscas un ritmo diferente, la mejor alternativa son los clubes locales:
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Grupos por edades y niveles: diversos clubes y escuelas organizan salidas grupales donde los chavales suben a pistas acompañados por monitores, aprenden técnica y comparten bajadas con otros chicos y chicas de su misma edad.
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Tranquilidad para los padres: ellos perfeccionan su estilo de forma segura y tú puedes explorar zonas más exigentes de la estación sabiendo que están en las mejores manos.
3. Diversión sin esquís: Mirlo Blanco y Borreguiles
Para los días de descanso de tablas o para quienes prefieren la nieve en modo juego, la diversión está garantizada:
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Parque de actividades Mirlo Blanco: ubicado en Pradollano, es el paraíso infantil de la estación. Su gran estrella es el famoso Trineo Ruso (una montaña rusa sobre raíles en plena montaña), además de pistas para deslizarse en roscos neumáticos (tubing), tirolinas, bicis para nieve y camas elásticas.
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Juegos en Borreguiles: en la cota alta, justo al salir de los telecabinas, también encontrarás zonas recreativas balizadas para deslizarse en roscos y trineos con impresionantes vistas panorámicas.
4. Plan de tarde a cubierto: recreativos para rematar el día
Cuando caiga la tarde y el frío apriete, el plan familiar no se acaba:
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Salón de recreativos en el Hotel Meliá: un rincón clásico en Pradollano donde los niños (y no tan niños) pueden pasar un buen rato entre máquinas arcade, futbolines, billares y juegos interactivos mientras la familia se resguarda del frío antes de cenar.
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